Me llegó una encuesta de “satisfacción” acerca de los productos de Microsoft, y como era de esperarse resultó “muy insatisfactoria” mi respuesta.
“Como parte de nuestro continuo esfuerzo para mejorar su experiencia con Microsoft, para nosotros es muy importante conocer sus comentarios sobre su nivel de satisfacción con nuestros productos, servicios y nuestra gente.”, leía al recibir por correo electrónico la encuesta encargada a IPOS.
No podía de ninguna manera responder de manera “satisfactoria” a Kevin Turner, Director general de operaciones Microsoft Corporation, quien fue quien firmó el correo que nos llegó, y no por que no utilicemos los productos de Microsoft, lo hacemos, y los utilizamos asiduamente en nuestras tareas cotidianas, pero la realidad es por que no tenemos otra alternativa.
Recién ahora con Google, más precisamente con Google Docs, los periodistas estamos utilizando herramientas directamente desde la web, pero necesitamos estar on line. Pero quien no ha utilizado Word para escribir una nota, salvo que esté en la red de una gran redacción, quien no utiliza el corrector ortográfico, quien no maldice los cambios automáticos de algunas palabras que hace el programa mientras escribimos, y quien no terminó un mail con “saludos cordiales”, cansado de tener que borrar “cordiales” cada vez que uno escribe “saludos”.
Pero el problema de Microsoft no es la piratería, es el marketing, y lo digo por que pese a que puede ser tomado como un caso de éxito para alguna charla de marketing o publicidad, creemos que el monopolio que ejerce tanto en sus programas como en la web.
El problema de la copia pirata a nivel internacional, y más precisamente en los países en desarrollo como el nuestro, a mi parecer, lo ha hecho pensar más en las herramientas para que los usuarios no utilicen software Microsoft “pirateado”, que para que aquellos que los compran “originales “ estén “satisfechos” con sus productos.
Hace años que preguntamos en las conferencias de prensa (hasta que nos cansamos) que pasa en Argentina con las actualizaciones de los productos, por qué siempre la única posibilidad de obtener la última versión de un producto de software que ya compramos es volver a comprarlo, mientras que en Estados Unidos y Europa un “upgrade” puede ser muy económico para los usuarios.
En la encuesta pregunta por la seguridad, y hablamos de productos que utilizamos en una notebook para un trabajo profesional, donde muchos estamos cansados de tener que instalar los famosos “parches” de seguridad, pero con el cuidado de no instalar aquel que diga algo raro como “ventajas del software genuino”, por que sentimos que nos invade la privacidad, y no porque sea un software “pirata” o “trucho”.
La piratería es un flagelo y estoy totalmente en contra, pero tienen que pensar más en el cliente que en combatir al “pirata”, bajar los precios de los programas, hacerlos más accesible, permitir upgrades más económicos en la moneda local, y hacer que la experiencia del usuario sea distinta, y por supuesto mejor, que aquel que tiene un software “pirata” (aunque muchos ni lo saben), pero no a través del miedo, si no a través de ventajas y servicios para cada rincón del planeta, aumentando la satisfacción de los consumidores al máximo, y no tan solo el consumo para que podamos responder a las encuestas de forma “muy satisfactoria” en el futuro.
http://www.microsoft.com/mscorp/marketing_research/wwcustomersurvey/latam.mspx

